VI - Fin de la Época de oro y decadencia del deporte

 A mediados de la década de los 70 la promoción del Jaguar desapareció; el Tigre y su troupé se encontraban de gira por el mundo, y en Bogotá quedo únicamente la promoción de King Brinner, que junto al legendario Rayo de Plata se trasladó a la Unidad Deportiva El Salitre y al Coliseo Cubierto El Campín. En estos escenarios la lucha permanecería hasta 1984, año en que Brinner de retira y deja la compañía en manos de José Paibilla, que la trasladó al barrio Restrepo. Durante esta década la lucha decayó debido a la pérdida de leyendas y luchadores importantes, sumado a los gastos de logística que dejaban con muy poca ganancia a los organizadores y los atletas. Paibilla abandona la lucha libre a su suerte en el año 1991 debido a su nueva creencia cristiana protestante.

En los últimos años de este fatídico periodo de tiempo el público se redujo, y con el cierre de varias compañías los patrocinadores dejaron de interesarse en la lucha libre y se enfocaron en el ciclismo y el futbol. Las cuatro arenas que había en la ciudad se redujeron a una, ubicada en la Avenida Caracas con Primero de Mayo. A pesar de todo, dicho escenario seguía llenándose de fanáticos que asistían fervientemente. En un último intento por sobrevivir, la lucha libre logró un espacio en el canal RCN llamado Súper Viernes, pero no duraría mucho allí.

40 años de tradición se habían esfumado. La Era dorada de la lucha libre había terminado sin mayor resonancia.

 

Gracias por pasar este tiempo aquí. Recuerda que si quieres aprender más tenemos disponible un trabajo escrito detallado e incluso un video documental. Ambos los encuentras en este mismo blog y en los enlaces a continuación:

Trabajo escrito: Historia, evolución y resurrección de la lucha libre en Bogotá

Video documental - Sangre, esfuerzo, gloria y honor: Un recorrido por la lucha libre en Bogotá

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